Si lo desliza hacia la izquierda, se cierra la admisión. Si lo desliza hacia
la derecha el registro está abierto en su punto máximo.
Es preferible nunca cerrarlo del todo para mantener funcionando el
sistema "airwash".
El registro de aire secundario (el que provoca una cortina de aire para
mantener el cristal más limpio) se encuentra justo por encima de la
puerta. Si lo desliza hacia la izquierda, se cierra la admisión. Si lo
desliza hacia la derecha el registro está abierto en su punto máximo.
Para abrir la parrilla móvil de doble
posición, tirar del mango hacia fuera,
con la ayuda de la llave "mano fría" (de
fundición).
Para cerrarla, empujar el mango hacia
adentro.
Hacer un fuego con papel u leña pequeña
y seca. Cuando esta haya prendido bien, cargar con leña más grande
progresivamente.
Cuando la temperatura del hogar y de la chimenea han obtenido el nivel
deseado, y el fuego está estabilizado, regularlo con la ayuda del
registro de aire primario, que se encuentra debajo de la puerta. No
antes de colocar la parrilla de fuego en posición cerrada primero.
Utilizar el registro de aire secundario para un control más completo
sobre el fuego. Nunca cerrarlo del todo para evitar que los cristales
se quedan sin admisión de aire para el funcionamiento del sistema
"airwash" automático.
Algunas veces puede haber revoques de humos debido a un mal tiraje
de la chimenea. Circunstancias atmosféricas desfavorables pueden ser
la causa de ello. En este caso hacer un fuego intenso que aumentará la
temperatura del conducto y por lo tanto mejorara el tiro. Si este
fenómeno se repite muy a menudo, hacer controlar la chimenea por un
especialista y según las causas constatadas, bastará con una limpieza
del conducto. De lo contrario se deberá aislar o elevar el conducto.
Cuando se quema leña continuamente a fuego lento, se forman tapones
de alquitrán en el conducto. Este alquitrán es muy inflamable. Cuando
los tapones de alquitrán son muy grandes el aumento de la temperatura
en el conducto los puede encender y provocar inevitablemente un fuego
en el conducto con todas sus consecuencias catastróficas.