Para consultar estos datos se requie‐
ren equipos especiales y acceso al
vehículo. Algunos datos se transmi‐
ten electrónicamente a los sistemas
de diagnosis global de Opel cuando
el vehículo se revisa en un taller para
documentar el historial de servicio del
vehículo. De este modo, el taller
puede ofrecer un servicio de mante‐
nimiento y reparación más eficaz,
adaptado al vehículo, cada vez que
se vuelve al taller.
El fabricante no accederá a los datos
sobre el comportamiento del conduc‐
tor en caso de accidente, ni los facili‐
tará a terceros, excepto:
■ con autorización del propietario del
vehículo o, en vehículos de leasing,
con la autorización del arrendatario
■ por requerimiento policial o de or‐
ganismos estatales equivalentes
■ como parte de la defensa en caso
de proceso judicial contra el fabri‐
cante
■ por obligación legal
Además, el fabricante podrá utilizar
los datos de diagnóstico recopilados
y recibidos:
■ con fines de investigación propia
■ para facilitarlos con fines de inves‐
tigación, siempre que se garantice
la confidencialidad y se demuestre
la necesidad
■ para compartir con otras organiza‐
ciones conjuntos de datos, no vin‐
culados a un vehículo específico,
con fines de investigación
Información de clientes
Identificación por
radiofrecuencia (RFID)
La tecnología RFID se utiliza en al‐
gunos vehículos para funciones
como el control de la presión de los
neumáticos y la seguridad del sis‐
tema de encendido. Se utiliza tam‐
bién en opciones de confort como los
mandos a distancia para el bloqueo
y desbloqueo de puertas y el arran‐
que a distancia, así como en los
transmisores instalados en el ve‐
hículo para abrir puertas de coche‐
ras. La tecnología RFID en los vehí‐
culos Opel no utiliza ni registra infor‐
mación personal, ni tiene conexión
con cualquier otro sistema Opel que
contenga información personal.
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